En un ensayo ya clásico, Phillip Abrams busca reconciliar la perspectiva de Ralph Milliband, quien reconocía al Estado no como un sujeto, sino como un ramillete de instituciones y funciones que no necesariamente están coordinadas entre sí, con el punto de vista de Nicos Poulantzas, que veía al Estado como una máscara, es decir como un sujeto espectral —una falsa “persona” en el sentido clásico del antropólogo Marcel Mauss—, o mejor, como una meta-persona, al decir de David Graeber y Marshall Sahlins, que se presenta ante todo como una figura soberana, es decir, como un aparato con la clase de autonomía que asociamos con el individuo. El Estado como máscara se asume, entonces, como un ente indivisible, que tiene por eso los atributos de una persona, con voluntad, órganos sensibles, inteligencia, etcétera.
Claudio Lomnitz en El tejido social rasgado
El ensayo al que se refiere es “Notes on the difficulty of studying the State” (1977) de Phillip Abrams publicado en Journal of historical society